Miércoles, Marzo 7, 2018
  • 15 personas han participado en la experiencia durante un año
  • El 87,5% manifiesta su total predisposición para continuar en el programa

Hurkoa y el Ayuntamiento de Irún han colaborado durante un año en un plan piloto de atención a personas en situación e fragilidad. 15 personas con edades comprendidas entre 68 y 95 años han participado de forma voluntaria en esta incitativa que les ha permitido mejorar en diferentes aspectos de su vida como las condiciones de su vivienda, la gestión económica, la higiene y estado de salud, la gestión de medicamentos desde las farmacias, o contar con un referente social y acompañamiento para paliar situaciones de soledad.

El objetivo que persigue este proyecto desarrollado por Hurkoa es identificar a personas frágiles que se encuentran en situación previa a la dependencia, a las cuáles no llegan los recursos y servicios sociales, con el objetivo de contribuir a su bienestar y prevenir situaciones de deterioro. Se trata de personas que empiezan a tener dificultades para el desarrollo normal de su vida de forma autónoma, lo que les sitúa en un estado de vulnerabilidad que puede derivar en riesgo de fragmentación, marginación o dependencia.

Asimismo, este programa pretende definir un modelo de atención y respuesta a las personas en situación de fragilidad, y sensibilizar a la ciudadanía para que se convierta en elemento importante para la detección y apoyo a las personas en dicha situación.

La identificación de las personas a las que se les ha invitado a participar en el plan piloto se ha realizado en colaboración con los servicios sociales del Ayuntamiento. Una vez obtenido su consentimiento voluntario, Hurkoa efectuó una valoración de su situación real con el fin de poder desarrollar un Plan de Atención Individualizada (PAI) para cada participante que contempla actuaciones en cuatro ámbitos principales de intervención: social, sanitaria, jurídica y económica.  

En el desarrollo de este plan piloto han participado profesionales y personas voluntarias de Hurkoa, en coordinación permanente con los Servicios Sociales de Base y el Programa de Aislamiento del Ayuntamiento de Irún. Pero, además de los recursos dispuestos por Hurkoa, cabe destacar la intervención de otras personas y entidades que han colaborado en el desarrollo del plan: OSI Bidasoa, farmacias del municipio, Cáritas, gestores bancarios, parroquias, centros de personas mayores…

La valoración de la experiencia desarrollada durante un año es altamente positiva. Las encuestas de satisfacción realizadas a las personas participantes reflejan que el cumplimiento de las expectativas ha sido total en el 37,5% de los casos y elevada en el 50%.

Todas las personas que han participado, han pasado de una situación de necesidad, detectada por los Servicios Sociales de Irún, a una de atención.

El 75% de las y los profesionales que han participado en el programa valoran positivamente la iniciativa y el 62,5% opinan que es totalmente necesario.

Otro aspecto importante valorado por personas usuarias y participantes en el programa es el hecho de mitigar la situación de soledad, proporcionándoles ayuda, compañía y seguridad, destacando en estos aspectos la implicación del personal y voluntariado de Hurkoa.

En los tres últimos años Hurkoa ha desarrollado un profundo estudio sobre fragilidad con el apoyo del Departamento de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco y de Cáritas Española, con el fin de contribuir al diseño de un Plan Integral de Atención a la Fragilidad que defina claramente los objetivos y pautas de intervención, analice los recursos existentes en el País Vasco, facilite el acceso a los mismos y los coordine para hacerlos más efectivos, sensibilizando, al mismo tiempo, a las distintas instituciones implicadas y a la sociedad en general.