Rueda de prensa de presentación del Informe de Fragilidad
05/03/2020

Ha realizado un estudio sobre la fragilidad de personas mayores de 65 años que viven solas 

Hurkoa estima que cerca de 5.000 personas mayores de 65 años se encuentran en situación de fragilidad en Gipuzkoa

  • Las personas encuestadas valoran con una nota de 7,3 su calidad de vida

Hurkoa ha elaborado un estudio sobre la prevalencia de la fragilidad entre personas mayores de 65 años que viven solas en Gipuzkoa. El objetivo de este estudio, que ha contado con el apoyo de Adinberri, es conocer la situación real en la que se encuentra la población mayor de 65 años que vive sola, analizar el conocimiento que tienen de los recursos de atención y anticipar sus necesidades futuras. Algo especialmente importante en un contexto de progresivo envejecimiento, con un 22% de la población guipuzcoana que supera los 65 años de edad y un 11% mayor de 75 años. 

El estudio realizado refleja una situación positiva, en general, aunque con algunos aspectos de mejora sobre los que trabajar para frenar o retrasar el proceso que lleva a muchas personas mayores a encontrarse en situaciones de fragilidad. 

Las personas encuestadas en este diagnóstico aseguran disfrutar de una buena calidad de vida, con una valoración media de 7,3 puntos en una escala de 10. La encuesta se ha realizado en una muestra representativa de 365 personas, de las cuales el 79% son mujeres y el 21% hombres. Por tramos de edad, un 12% de las personas entrevistadas tiene entre 65 y 69 años y un 22% entre 70 y 74 años. El 17% tiene entre 75 y 79 años de edad, un 33% entre 80 y 85 años, un 14% entre 86 y 91 años y el 2% restante tiene 92 años o más. 

Para ello, se han analizado 7 factores de fragilidad de las personas mayores que viven solas: salud, capacidad para realizar las actividades de la vida diaria, red de apoyo social, bienestar emocional, participación social y comunitaria, bienestar material y la necesidad de vivienda. Estos 7 factores de riesgo se concretan en 32 indicadores que permiten establecer 4 niveles de fragilidad.

Tomando como referencia la cifra de 35.300 personas mayores de 65 años en Gipuzkoa que conforman un hogar unipersonal, cabría estimar que hay unas 4.255 personas con una situación de fragilidad moderada -presentan entre 6 y 10 indicadores de fragilidad- y 484 personas en Gipuzkoa con una fragilidad calificada como grave, al presentar entre 11 y 14 de los 32 indicadores establecidos. 

 

Los 7 factores de fragilidad

  • Salud

Una parte muy relevante considera que cuenta con un estado de salud bueno, con una valoración media de 6,3 puntos. Sin embargo, un 5% califica su estado de salud como malo o muy malo. Además un 10% de las personas que viven solas reconoce que tiene problemas de salud que le impiden valerse por sí mismas y aproximadamente un 9% declara que no puede salir a la calle. Entre las personas mayores que viven solas se detecta un 7% que afirma que hay más de 2 días a la semana en los que no come caliente.

  • Capacidad para realizar las actividades de la vida diaria

El 73% de las personas que viven solas cree que su capacidad para realizar las actividades y labores habituales de la vida diaria es buena o muy buena, frente al 5,5% que considera su capacidad como mala o muy mala. La falta capacidad para realizar las actividades de la vida diaria más básicas y las instrumentales se acrecienta entre las personas de 85 años y más. No obstante, la capacidad limitada se señala en la mayoría de los casos por personas que ya son usuarias de los servicios sociales. 

Las mujeres admiten que tienen menos capacidad para realizar la primera labor y la realización de las compras con respecto a los hombres, mientras que los hombres sufren más dificultades para desempeñar tareas domésticas. La encuesta ha identificado un colectivo especialmente frágil, que afecta al 1,4% d las personas, que reconoce tener dificultades para tomar decisiones.

  • Relaciones personales

La fragilidad es un aspecto muy vinculado a la falta de red social de apoyo de las personas mayores en su día a día. La gran mayoría de las personas mayores de 65 años declara tener unas relaciones sociales frecuentes, sobre todo con la familia más próxima. 8 de cada 10 personas afirman tener relación a diario con hijos/as, hermanos/as o nietos/as. Ahora bien, un 7% de las personas que viven solas indican que no tienen relación o no tienen familia próxima y un 6% expone que no dispone de apoyo familiar suficiente. Hay, además, un 2,5% que no puede pedir ayuda si la necesita.

  • Participación social y comunitaria

El 84,5% de las personas mayores que viven solas sale de casa todos los días. Realizar recados, hacer la compra, ir al banco o ir a la farmacia son tareas que se realizan todos los días o varias veces a la semana. El 70% de las personas encuestadas afirma salir a pasear todos los días, un 39% acude al bar o la cafetería todos los días y un 29% lo hace semanalmente. 

Sólo el 22% practica algún deporte, y también es reducido el número de personas que acuden a actos deportivos, religiosos o culturales. 

  • Bienestar emocional

La percepción de soledad y de tristeza es bastante acusada entre las personas mayores que viven solas en Gipuzkoa. Una de cada dos personas indica sentirse sola en algunos momentos, un 17,5% reconoce que siente a menudo la soledad y un 21% la tristeza. Esa percepción de soledad es menor entre los hombres y en las personas no usuarias de los servicios sociales. 

El 21,5% afirma tener dificultades o sentir ansiedad a la hora de realizar gestiones relacionadas con banca, seguros o aspectos legales, y cerca de un 2% asegura haber sufrido en alguna ocasión abuso económico o maltrato físico o psicológico.

Bienestar material

Prácticamente la totalidad de las personas mayores que conforman un hogar unipersonal de Gipuzkoa cuenta con una vivienda propia y 8 de cada 10 de personas mayores que viven solas indican que no tienen dificultades para afrontar los gastos generales de alquiler, electricidad, gas, comida, ropa… No obstante, un 2% señala que en el último año ha tenido muchas dificultades para hacer frente a los gastos generales y un 10% considera haber tenido alguna dificultad.  Además, existe un 14% que afirma no tener calefacción y un 3% que, aunque la tiene, no la enciende.

Una extrapolación de los resultados de esta encuesta sitúa en 10.000 la cifra de personas mayores 65 años en Gipuzkoa que se encuentran en situación de pre-fragilidad por debilidad en su bienestar material.

  • Necesidad de vivienda

Un 11,5% de las personas mayores de 65 años que viven solas en Gipuzkoa se encuentra en situación de fragilidad por motivos de vivienda, y más de un 50% en circunstancias de pre-fragilidad. Cerca de la mitad de las personas entrevistadas confirma que la accesibilidad del edificio en el que viven no es adecuada, y este aspecto incide negativamente en la posibilidad de salir y relacionarse con otras personas.

Próximos pasos

La encuesta revela que el conocimiento sobre los servicios sociales municipales es bastante elevado entre las personas mayores de 65 años que viven solas y sólo un 12% desconoce las opciones de apoyo disponibles. Ahora bien, el 20% de las personas entrevistadas revela que tendría interés en recibir apoyos para las tareas básicas personales y domésticas, y un 3% reclama ayuda de tipo psicológico o psicosocial.

Hurkoa, con el apoyo de Adinberri, va a continuar su acercamiento a la realidad de la fragilidad en Gipuzkoa desde una labor de colaboración con los servicios sociales municipales. Para ello, va a poner en marcha el programa Hauskor, para implantar y desarrollar el modelo de atención a personas mayores en situación de fragilidad a través de la realización de proyectos piloto en municipios de Arrasate, Azkoitia y Pasaia, donde cerca de 50 personas mayores de 65 años viven solas y se encuentran en situación de fragilidad. 

En este proyecto, Hurkoa va a contar con la colaboración de la consultora Ikei y de la asociación sin ánimo de lucro Lahar, que trabaja con diversos colectivos dentro del ámbito social.