Mesa inaugural de la jornada con presencia institucional
22/02/2019

Hurkoa ha presentado esta mañana en Donostia un estudio sobre la fragilidad en Euskadi, una situación que afecta a muchas personas se encuentran en una situación previa a la dependencia o la incapacidad pero igualmente necesitadas de acompañamiento y apoyo. La  realidad “invisible” que rodea a estas personas puede provocar situaciones de abuso y trato inadecuado. Por ello, Hurkoa y el Instituto Vasco de Criminología han organizado una jornada para dialogar sobre el presente y el futuro de las personas en situación de fragilidad y analizar algunos nuevos instrumentos jurídicos que pueden ayudar a prevenir el abuso de personas en situación de fragilidad.

En la inauguración de la jornada “Una realidad invisible: Personas mayores en situación de fragilidad. Acompañamiento y prevención del abuso” han participado José Luis de la Cuesta (Presidente de Hurkoa y director del Instituto Vasco Criminología), Markel Olano (diputado general de Gipuzkoa), Beatriz Artolazabal (consejera de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco), Iñaki Subijana (Presidente de la Audiencia Provincial de Gipuzkoa) y José Ignacio Munilla (Obispo de Gipuzkoa).  Todos ellos han coincidido en la necesidad de abordar los retos derivados del envejecimiento de manera coordinada, promoviendo el envejecimiento activo desde una perspectiva de responsabilidad compartida entre las instituciones y la sociedad. 

Precisamente la importancia de la red social es uno de los aspectos más destacados del informe sobre la fragilidad presentando por Hurkoa en esta jornada. Una mesa redonda titulada “Personas mayores en situación de fragilidad”, ha contado con la participación de Rakel San Sebastian, directora de Adinberri, José Luis Marañón y Bakarne Etxeberria de Hurkoa. 

Marañón ha presentado las principales líneas del estudio elaborado por Hurkoa con el apoyo de Gobierno Vasco, Cáritas, Obra Social La Caixa y Fundación Kutxa, y que ofrece una respuesta a la pregunta de cuándo se considera que una persona está en situación de fragilidad y una serie de sugerencias sobre actuaciones a desarrollar para ofrecer el apoyo que necesitan estas personas. En sus palabras ha señalado que “la fragilidad debe entenderse como algo variable, en función de las circunstancias de cada persona, y que depende de la edad, el estado de salud, los recursos, los servicios, la situación legal y administrativa, el hábitat, la red social de relaciones y la familia”.

En este sentido, Bakarne Etxeberria ha explicado la línea de trabajo que está desarrollando Hurkoa en municipios como Irún, Azkoitia y Pasaia para detectar e identificar el porcentaje de personas mayores que se encuentran en situación de fragilidad en estas localidades.

El perfil de persona frágil, según el estudio de Hurkoa, es fundamentalmente mujer, que vive sola o en pareja, que no participa en la vida social de su entorno y que no tiene red social o familiar de apoyo en sus necesidades diarias. Su percepción de soledad es muy elevada y estas circunstancias contribuyen a la invisibilidad de estas personas que, además, en muchos casos no acceden a las ayudas de los servicios sociales.

Por su parte, Rakel San Sebastián, directora de Adinberri, ha subrayado que el foco de la estrategia seguida en Gipuzkoa se sitúa en la prevención y la identificación de las situaciones reales como paso previo al planteamiento de cualquier intervención, buscando la colaboración de todos los agentes.

Los aspectos jurídicos son fundamentales a la hora de abordar la protecccion y el apoyo a personas en situación de fragilidad. Desde ese punto de vista el presidente de la Audiencia Provincial de Gipuzkoa, Iñaki Subijana, ha señalado 7 ideas que desde el ámbito de la Justicia pueden ofrecer las medidas necesarias para buscar el apoyo que necesitan las personas frágiles o incapacitadas desde el respeto a su autonomía personal y protegiendo sus intereses. El objetivo final, ha señalado Subijana, es poder hacer un traje a medida para cada persona”.

La segunda mesa redonda ha incidido en los “Instrumentos jurídicos para el acompañamiento y prevención del abuso”, con la participación de Antonio Manuel Ferrer, responsable del Área Jurídica de Som Fundació Catalana Tutelar: Aurora Elósegui, magistrada del Juzgado de 1ª Instancia nº 6 de Donostia; y Valentina Montero, notaria.

Antonio Manuel Ferrer Ha explicado la figura de la asistencia, reconocida en el código civil catalán y que busca un primer ámbito de apoyo y de respuesta a las necesidades de las personas sin vincularse a la discapacidad absoluta. Se trata de una figura para dar ayuda en el ámbito personal o patrimonial, recogiendo la voluntad del asistido.

Aurora Elósegui, magistrada del Juzgado de 1ª Instancia nº 6 de Donostia, ha subrayado la importancia de la flexibilidad de la legislación actual a la hora de adoptar las decisiones y las medidas que necesitan las personas precisan algún tipo de apoyo. Las herramientas que tenemos exigen interpretarlas, pero son suficientes para llevarlas a la práctica y ofrecer asistencia y apoyos de distinto alcance y siempre en interés de la persona.

La realidad que se vive desde el ámbito de una notaría, ha explicado Valentina Montero, es diferente, pero también con capacidad para dar respuesta legal a un buen número de situaciones a la hora de ordenar circunstancias futuras.

En la clausura de la jornada la diputada foral de Políticas Sociales, Maite Peña, ha subrayado la dimensión del reto social de hacer frente al nuevo entorno derivado del envejecimiento de las personas y el cambio de modelo social o familiar. Y ha señalado la necesidad de tener una mirada  más integral y global para afrontar el reto que tenemos, intentando que la dependencia avance lo más lentamente posible.